Los modelos de utilidad son un tipo de protección legal que se concede a innovaciones que presentan utilidad o funcionalidad, pero que no cumplen con los requisitos de novedad y nivel de inventiva impuestos por las patentes de invención. Estos dispositivos son particularmente relevantes para aquellos que han desarrollado mejoras menores en productos o procesos ya existentes. A diferencia de las patentes de invención, los modelos de utilidad son generalmente más fáciles de obtener y requieren un procedimiento administrativo menos riguroso, lo cual los convierte en una opción atractiva para pequeñas y medianas empresas (PYMES) y emprendedores.
En cuanto a las diferencias entre modelos de utilidad y patentes de invención, los primeros suelen ofrecer una protección más temporal, con vigencias que oscilan entre 7 y 10 años, mientras que las patentes pueden proteger una invención por un periodo de hasta 20 años. Además, el proceso de examen técnico es menos exhaustivo en el caso de los modelos de utilidad, lo que facilita su concesión en un plazo más corto. Esta agilidad es esencial para aquellos que buscan capitalizar rápidamente su innovación en un mercado competitivo.